in

claves del Súper más parejo de los últimos tiempos

claves del Súper más parejo de los últimos tiempos

El “no importa cómo lleguen” es hermano del “partido aparte”. Dos latiguillos acuñados durante décadas por el periodismo deportivo argentino para explicar por qué, tantísimas veces, los favoritismos en los superclásicos van por un lado y los resultados, por el otro.

El dicho facilongo simplifica la explicación sobre un factor mucho más complejo: la influencia de lo psicológico, lo mental y lo anímico, que compensa y hasta anula las diferencias futbolísticas entre los equipos.

Mirá también

¿Con qué camiseta jugará Boca en el Súper?

Mirá también

Así siguen las obras para el nuevo Monumental

Estas volteretas en los favoritismos escribieron páginas de épica en un equipo y en el otro, y si por lo general se hace difícil adivinar un resultado cuando de disparidades se trata, ni hablar cuando River y Boca llegan así de parejos, espejados en virtudes y defectos, en desgracias y buenaventuras, en necesidades y urgencias. Bienvenidos al Súper más parejo, acaso desde la final de la Libertadores 2018 a esta parte…

Los puntos

Desde lo numérico, los dos llegan con idéntico puntaje al partido del domingo en la Bombonera. Bombonera Y vienen con campañas similares: en los últimos partidos, acumulan tres triunfos y dos empates, aunque en secuencias diferentes. River intercaló victorias e igualdades mientras que Boca empató dos y sumó tres triunfos consecutivos. Así, de estar remando en dulce de leche en la mitad de la tabla, ambos se encuentran en medio de un sprint hacia la cima.

Los dos llegan de ganar e iguales en puntos.

Los dos llegan de ganar e iguales en puntos.

Mirá también

Ibarra jugó en el Senior

Los goles

La diferencia, sin embargo, está en los goles: River tiene más tantos a favor (27 contra 23) y menos en contra (22 contra 14). Llamativo que esa diferencia de eficacia en las áreas no se traduzca en la tabla de posiciones con esa contundencia.

Lo futbolístico

En términos menos tangibles, futbolísticamente ambos están en una etapa de búsqueda, de cierta inestabilidad propia de los equipos que fluctúan sus pisos y techos.

Boca es el que menos referencias ofrece en cuanto al estilo: en un mismo partido puede ser timorato e irresoluto y explotar con un segundo tiempo avasallante, como le sucedió ante el puntero Atlético Tucumán en la fecha 16ª. el conjunto de Ibarra compensa su inconsistencia con cierta adaptación emocional a sus propias limitaciones. Se transformó en un equipo astuto, paciente, que sabe administrar y aprovechar sus contados momentos de lucidez.

Langoni clavó dos en diez minutos contra Atlético Tucumán. (Maxi Failla)

Langoni clavó dos en diez minutos contra Atlético Tucumán. (Maxi Failla)

Mirá también

El superclásico de Reserva, en el Monumental

En el caso de River, sus picos y sus valles son intrapartidos. De perder feo con Sarmiento a ganarle bien a Independiente; de empatar con Arsenal y Tigre a apabullar a Defensa y a Newell’s. Se mantiene con un estilo consolidado, mientras batalla con sus históricos desajustes defensivos. Aunque, eso sí, en los últimos partidos encontró más respuestas en sus individualidades (De la Cruz, Solari) que le permiten darle lugar a un moderado optimismo.

Borja marcó en el triunfo contra Barracas. (Marcelo Carroll)

Borja marcó en el triunfo contra Barracas. (Marcelo Carroll)

Mirá también

Rollheiser habló por primera vez de su salida de River

Las ausencias

A Boca y River también los igualan las ausencias. La rotura de meniscos de Sebastián Villa supuso, la semana anterior, un duro golpe a las ilusiones de mantenerse en la lucha y de aspirar a un triunfo el domingo. El destino, igual, jugó su propio partido: el desgarro de Pablo Solari emparejó las chances.

Mirá también

Designaciones completas con VAR y hasta una quinta asistente en el Boca-River

​Misma posición, misma influencia vital en sus respectivos equipos, las ausencias de ambos también son un golpe para el espectáculo. Las respuestas que ofrezcan otros actores, acaso, marcarán la diferencia. Los Benedetto, los Beltrán, los Langoni, los De la Cruz, acaso Quintero, Ramírez, Borja, Vázquez, se lleven las luces de la tapa.

River lleva una obligación extra: no tiene asegurada su plaza para la Libertadores 2023 y eso le agrega dosis de presión. De todas maneras, ambos necesitan coronar después de haberse quedado afuera de la Copa, su principal objetivo del año. Cabalgando a la par, la lucha del mano a mano es un reto en sí mismo que minimiza todo lo demás.

La encuesta Olé

Las apuestas, también, marcan esa paridad, con alguna preferencia hacia River, caprichos del algoritmo. Para la gente, en cambio, todo es más cerrado, la encuesta de Olé es un ejemplo de eso. Todo este cóctel de equilibrios hace que aventurar un resultado sea una tarea que proviene más de las sensaciones que de las certezas. Boca volverá a jugar con público, un factor que le puede jugar a favor. Ante tanta paridad, es una tentación aventurarse a un empate. Pero es un resultado que no le sirve a ninguno de los dos…

Fuente

Te gusto?

Publicado por Redacción FL

Cómo ver Melgar vs. Independiente del Valle EN VIV0 por Copa Sudamericana: hora y canales

Cómo ver Melgar vs. Independiente del Valle EN VIV0 por Copa Sudamericana: hora y canales

Así le fue a la 'U' en duelos claves por no descender » Prensafútbol

Así le fue a la ‘U’ en duelos claves por no descender » Prensafútbol